Todo lo que ha pasado desde que OSA era solo un contador en una pantalla negra. La metamorfosis, fase a fase.
Durante semanas, osa.limited fue solo una cuenta atrás. Nada de producto, nada de logo, nada que comprar. Cuando el contador expiró, lo único que había al otro lado era una explicación: por qué el símbolo de esta marca iba a ser un insecto.
Se revela por dónde empieza el Drop 1: un desk pad. Todavía sin diseño cerrado, sin proveedor confirmado y sin fecha. Enseñar el producto antes de tenerlo terminado es incómodo. También es la única forma honesta de construir esto delante de la gente.
Se revela el logo. En 1947, en Harvard, un ordenador falló; al abrirlo encontraron una polilla muerta dentro y la pegaron con celo al cuaderno de incidencias. Es el primer bug documentado de la informática. Y las polillas van hacia la luz: en una habitación a oscuras, esa luz es tu setup.
Un vídeo contando lo que cuesta de verdad fabricar un mousepad se sale de todas las previsiones y pasa de las 144.000 reproducciones. De un día para otro, OSA deja de ser una marca que solo conocen los que ya estaban dentro. Y lo que llega detrás no son ventas, porque no había nada que vender todavía, sino gente escribiendo para decir que quiere que esto salga bien.
Nace la tarjeta OSA: se guarda en el móvil junto a las tarjetas de embarque y avisa del drop por notificación, sin depender de ningún algoritmo. Hoy la tienen más de 130 personas.
Nacieron como un extra para los que ya estaban dentro. Pero los que llegaron antes que el producto no son clientes: son los primeros. Así que los fondos de pantalla de OSA pasan a ser gratis, para cualquiera que sepa la contraseña.
El producto deja de ser un boceto y pasa a ser una especificación: material, medidas, acabado del borde, base. La fase en la que se decide todo lo que después no se puede cambiar.
Unidades limitadas. Una sola apertura. Los que tengan la tarjeta se enteran antes que nadie.
Esta página se sigue escribiendo. Si quieres enterarte de lo siguiente en el momento en que pase, y no un mes después:
Añadir la tarjeta